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Se llaman chakras porque tienen una forma
circular como la rueda de una bicicleta y chakra es el nombre en sánscrito para
rueda. La energía al girar a velocidades distintas en cada chakra, tiene la
apariencia de los radios de una rueda. A veces los espacios entre esta especie
de rayos se ven como pétalos y analógicamente se les refiere como los pétalos
de la flor de loto.
Cada chakra tiene un número determinado de
pétalos, el cual está determinado por el número y posición de los "nadis" que
emanan de cada chakra. Cuando la
Kundalini está dormida, los pétalos caen hacia abajo, y se
yerguen cuando ésta inicia su ascensión.
Cada chakra está relacionado con una
cualidad o frecuencia específica de nuestra conciencia, personalidad y capacidad.
Debemos permitir que la energía fluya libremente a través de estos centros para
así poder traer el comportamiento y la expresión adecuada a cada situación dada
y de ese modo superarla. En este sentido es como una especie de alquimia,
nosotros queremos transformar el plomo de nuestro ser más bajo en el oro más
elevado y así cambiar: la avaricia en
generosidad, la lujuria en el deseo de elevarnos y la ira en inspiración.
Los chakras son fuentes de energía y los
cinco primeros se encuentran a lo largo de la columna vertebral y representan
varios elementos: Tierra, Agua, Fuego, Aire y Eter, mencionados de abajo a
arriba. Cada chakra representa un aspecto de la conciencia, modo de
comportamiento o perspectiva, y es un homólogo etéreo de un importante centro
nervioso o glandular. La comprensión de este modelo te capacitará para evaluar
tu propia situación en el camino hacia tu crecimiento, así como para ayudar a
otros en esa misma dirección.
Hay 8 chakras importantes. Cuando nuestra
energía fluye libremente a través de ellos, podemos considerarnos completos y
satisfechos. Al estar conectados piensa, por ejemplo, en ellos como un
mecanismo de ruedas dentadas interconectadas. Imagina lo que sucedería si una
de estas ruedas girara demasiado rápido o demasiado lento en comparación con
las otras. El sistema entero se desequilibraría y tendría que volverse a
alinear antes de funcionar de nuevo adecuadamente. Los chakras actúan como una
serie de válvulas de un sistema de riego conectado a un grifo de agua por una
manguera de jardín. Cuando se abre el grifo el agua fluye por el
sistema. Pero si hay
una doblez en la
manguera ( análogo a un bloqueo de la energía) o si alguna de las
válvulas está demasiado abierta , o demasiado cerrada, ello afecta al
funcionamiento adecuado de la unidad.
Los chakras son peldaños en la escalera de la
luz, que suben de lo mundano hacia lo milagroso, de un futuro fortuito hacia el
Destino.
El hecho de que no podamos detectar
físicamente nuestros chakras se puede explicar
así: funcionan como campos de energía que vibran a una tasa que normalmente el
cerebro y el ojo humano no pueden detectar. Conforme vayamos progresando juntos
en este viaje, y apreciemos los beneficios reales que se derivan de equilibrar
nuestro sistema de energía humano, aprenderemos a descartar la necesidad de
pruebas materiales de su existencia, pues la experiencia personal y la mejora
de nuestro bienestar serán prueba suficiente.
Cada chakra funciona en una frecuencia
óptima y exclusiva que determina sus colores y sus otras características.
Cuando la energía fluye libremente a través de los chakras, nos encontramos
equilibrados, libres y vemos al mundo
tal como realmente es. Sin embargo, esa frecuencia se puede ver afectada
negativamente por la recepción de una energía excesiva o insuficiente desde la
fuerza vital universal. Es algo natural que la energía fluya de un chakra al
otro, el problema es que nuestros temores y deseos nos hacen manipular ese
flujo de energía, impidiéndoles funcionar normalmente. Desarrollamos apegos y
malos hábitos que repercuten en los diferentes chakras y así nuestra energía no
circula libremente y queda bloqueada o no circula por donde debería y se hace
muy difícil ver las cosas tal como son realmente. El motivo de que se produzcan esas
disfunciones es explicado de varias
maneras. Pueden derivarse de pautas kármicas, es decir, que venimos a esta vida
con un determinado conjunto desafíos vitales introducido en nuestros chakras.
Esta "programación anterior" determina nuestra conducta y actitudes
subsiguientes. Similarmente, muchos terapeutas creen que las pautas de energía
insuficientes o excesivas de nuestros chakras derivan de nuestras experiencias
infantiles y culturales. Afirman que una de las maneras para enfrentarnos con
determinadas situaciones repetitivas es intentar protegernos cerrando el chakra
relevante. Así, si en nuestros primeros años de vida fuimos criticados o
despreciados constantemente, en una época en la que carecíamos de la capacidad
mental o los recursos interiores necesarios para enfrentarnos a esa situación,
empezamos a considerarnos inadecuados y a sentir que los demás no nos quieren.
Esta inseguridad emocional se confunde con nuestras necesidades básicas de
supervivencia y subconscientemente,
cerramos el chakra como mecanismo de defensa. Cualquiera que sea la explicación
que resuene en tu interior, no olvides nunca que en nuestra vida personal
operamos en una " zona de libre voluntad". Tenemos la posibilidad de decidir si
aceptamos o intentamos cambiar las situaciones de reto que nuestras
predisposiciones atraen en la vida. El conocimiento es poder y el poder está en
tus manos.
Tenemos un cuerpo energético que le da vida
al cuerpo físico, el Prana es el
combustible y la chispa que lo enciende es la Kundalini.
Nuestra fuerza vital es una combinación de cuan bien nos
cargamos de Prana al respirar y cuan
despierta esta nuestra Kundalini. Los
chakras son centros de intercambio entre la dimensión física y la energética.
Tradicionalmente son 7 pero en Kundalini Yoga se ha asignado como el 8º chakra
a nuestro Campo Electromagnético o Aura.
Sus nombres por orden desde
la base de la columna hasta la cima de la cabeza son los siguientes: Muladhara,
Swadhisthana, Manipura, Anahata, Vishuddha, Ajna, Sahasrara y Aura.
El primer chakra (Muladhara)
El
viaje a través de los chakras empieza con el de la raíz, el primero. El nombre
sánscrito Muladhara, significa "raíz" o
"soporte", y se representa como una flor de loto de cuatro pétalos que envuelve
un triángulo con la punta hacia abajo, dentro de un cuadrado. La versión del
símbolo representa a la diosa Kundalini: una serpiente enroscada alrededor de
un falo, o lingam, que representa la
sexualidad masculina. La sexualidad femenina se localiza primordialmente en el
segundo chakra, el del sacro. De acuerdo con la tradición hindú, Kundalini
asciende a través de los chakras, despertándose de uno en uno, hasta que llega
al de la corona, que es cuando se logra la "iluminación".
El chakra de la raíz se ocupa de las
necesidades físicas y de la supervivencia humana básicas y donde encontramos la
entrada del Sushmana, el canal central que nos conecta con los otros 6
chakras. En el conjunto de los chakras,
tiene la tasa vibratoria inferior, y resuena con el color rojo y su cualidad
con el elemento tierra.
Los
cuatro pétalos del loto simbolizan los cuatro elementos de nuestro hogar
terrenal, y la deidad comúnmente asociada con él es Ganesha, el dios de cabeza
de elefante que los hindúes creen que nos ayuda a superar los obstáculos.
Tiene su conexión glandular en las glándulas suprarrenales.( Las
suprarrenales son unas glándulas de forma triangular que están encima de cada
uno de los riñones. Secretan una variedad de hormonas entre las que se incluyen
las que regulan el metabolismo corporal de las grasas, proteínas y
carbohidratos, además de controlar el equilibrio de la sal en los líquidos
corporales. Estas glándulas producen también la adrenalina, la hormona esencial
de nuestra primitiva respuesta psicológica de " lucha o huye", por lo que
podemos determinar la vinculación existente entre esta glándula y el chakra de
la raíz con la cuestión de la supervivencia física).
Se
corresponde en el físico con el perineo, situado entre el ano y los órganos
sexuales. Se sitúa en la base de la
columna vertebral, que es el hogar de la Kundalini, la energía creativa y transformadora en
nosotros y la misma Kundalini Sakti energía que ha creado el universo y existe
en toda materia.
Este centro se relaciona con la eliminación, instinto, supervivencia y
hábitos y representa el ámbito de lo cotidiano, de la vida diaria. Cuando
nuestra energía fluye libremente a través de este Centro, estamos afianzados en
la tierra, responsables, tenemos gran energía física y somos saludables,
realistas, seguros. Si la energía se estanca aquí, hay una tendencia a hacerse
dependiente, grosero, terco y a mostrar signos de una personalidad adictiva y
detenida en el estado anal. Las personas
que funcionan a este nivel son de naturaleza muy ruda. La canalización negativa
de este nivel resulta en la perversión. Los desequilibrios en el primer Centro
se pueden manifestar en un comportamiento autodestructivo, dificultad para
lograr objetivos, baja autoestima, temeroso, comprometido en absurdas hazañas
físicas, demasiado materialista.
Las
disfunciones físicas más importantes son: La osteoartritis.
El
primer chakra esta asociado: Huesos y estructura ósea.
El
primer chakra presenta los aspectos del subconsciente. Comportamientos
neuróticos o perversos e inseguridades profundas, son ejemplos de
desequilibrios en el primer centro.
Las
lecciones son básicas: no construyas castillos en el cielo, sino vela por lo
que tienes en la tierra.
Existe
una vinculación entre el chakra de la raíz y la gravedad, que constantemente
nos atrae hacia abajo y nos conecta con nuestra existencia material. Sé santo
dentro de los confines de tu cabeza, pero deja que tus pies toquen tierra.
El Muladhara, al igual que todos los chakras es imaginario, no existe en el plano físico o material. Sin embargo nos afecta en todos los planos; físico, mental y espiritual.
Andar y especialmente tocar tierra, es una de las mejores maneras de
despertar la tranquilidad y el equilibrio de la energía del Muladhara. Además
las posturas yoguicas como los estiramientos de piernas, los levantamientos de
piernas en posición súbita, el cuervo, la silla, el arco invertido...,pueden
beneficiar este primer chakra.
Reconociendo que tienes capacidad para satisfacer todas tus necesidades
por ti mismo, serás capaz de reestructurar tus experiencias en oportunidades de
autosuficiencia, fuerza e integridad emocional. Aceptando la responsabilidad
personal de tu vida, reconociendo que tomas tus decisiones y mereces lo mejor
que la vida puede ofrecerte.
El nombre sánscrito del chakra segundo o del
sacro es Svadhisthana, que significa
"dulzura", y sus asociaciones son todas las cosas que convierten la vida en
algo dulce: el placer, la sexualidad, la nutrición, el movimiento y el cambio.
El símbolo es un loto de seis pétalos que contiene un círculo blanco, que
simboliza el elemento agua, y una Luna creciente de color azul claro dentro de
la cual hay un makara, cuya cola de
pez se enrosca como Kundalini. Esta criatura acuática representa las pasiones y
deseos sexuales: que sólo son un peligro cuando son ignorados o reprimidos. En
él se centra la procreación y por ello la creación de la humanidad.
El
agua es el elemento del sacro, y su fluidez se corresponde con la vejiga, el
sistema circulatorio y los órganos sexuales y reproductores.
El chakra del sacro resuena con el color
naranja y, situado cerca de los órganos reproductores femeninos, se relaciona
con la nutrición, la receptividad y las emociones. La Luna se relaciona también con la
creatividad, la energía que eleva a la humanidad desde la supervivencia a la
alimentación del alma; de la supervivencia hemos ascendido al "principio del
placer".
El
chakra del sacro nos conduce desde la existencia básica a aquello que hace que
la vida merezca ser vivida. En este chakra hay una dualidad, razón por lo que la Luna es creciente, lo que representa la luz
visible y la oscuridad. Es la energía tribal de la raíz dividida en los
opuestos yin/yan, que sugiere la necesidad de evolucionar más allá del grupo
para establecer el propio "ser".
Tiene su conexión glandular en los ovarios/ testículos. ( Las glándulas
reproductoras masculina y femenina, o gónadas, producen las hormonas
responsables del desarrollo de las características sexuales secundarias, como
la profundidad de la voz y la cantidad de vello corporal. Los testículos y
ovarios controlan el desarrollo sexual individual y su madurez, así como la
producción de esperma en los hombres y de óvulos en las mujeres.
Nuestra relación con nuestra propia sexualidad y las cuestiones de
equilibrio emocional con ella relacionadas están asociadas con este chakra).
También las energías de este chakra se relacionan en las gónadas, en los
ovarios en la mujer y los testículos en los hombres. Son las glándulas de
reproducción humana y el principio fundamental de la creatividad.
Es el área de las sensaciones.
Cuando la energía fluye libremente a través de este Centro, la persona es
expresiva, equilibrada en sus relaciones personales y tiene un encanto personal
especial, así como el sentido de la individualidad. Si la energía se
obstaculiza en el segundo chakra, se tiende a estar obsesionado con el sexo y
sus seducciones o se tiende a ser extremadamente puritano, emocionalmente
desequilibrado, excesivamente sensible, manipulador o se siente culpable sin
razón alguna.
Las
disfunciones físicas más comunes en este chakra son: Impotencia, frigidez,
dolor en la baja espalda y problemas de vejiga y próstata.
Los ejercicios yoguicos: Sat Kriya, postura de la rana, la cobra, los estiramientos
de piernas y el arquero, afectarán de manera muy positiva sobre el equilibrio y
desarrollo del segundo chakra. La respiración larga y profunda por la fosa
nasal izquierda es lo más recomendable para equilibrar el fuego de nuestras
emociones y pasiones interiores. Ong es un mantra que activa nuestra
creatividad interior y nos une con la energía creadora del universo, y por lo
tanto muy adecuado para trabajar el segundo chakra.
El nombre en sánscrito del tercer chakra, el
del plexo solar, es Manipura, "gema brillante". Resuena ante
el amarillo, como el Sol. El símbolo de Manipura
es el loto de diez pétalos. En el interior hay
un triángulo con la
punta hacia abajo rodeado por tres " esvásticas", que simbolizan el fuego. A
menudo, también se representa un cordero, Agni,
dios hindú del fuego: un elemento transformacional esencial para convertir las
menas de metal en bellos objetos. Si el fuego es fuerte, pueden ser quemados en
él malos hábitos. Así que un chakra del ombligo fuerte te da la habilidad de
romper y crear hábitos.
El
cambio y el movimiento relacionados con este chakra implican la transformación
del yo en un ser de poder y fuerza de voluntad. Sin embargo, este tipo de poder
no tiene nada que ver con la agresión o el control. Es el poder que reconoce
las diferencias, pero trasciende los desafíos de la polaridad que estaban
relacionados con el segundo chakra, para obtener un nuevo punto de equilibrio.
El
nivel de conciencia es de poder y control, ya que en este chakra se asientan el
poder y las reservas de la energía vital.
El
trabajo sobre este chakra ayuda a tender un puente entre las diferencias para
lograr la totalidad. Ésta se puede conseguir en un nivel personal, para que no
sucumbamos al hecho de que la cabeza domine sobre el corazón, o que el
hemisferio izquierdo y lógico de nuestro cerebro abrume el hemisferio derecho,
creativo e intuitivo. En un nivel social, el chakra el plexo solar se refiere a
nuestra conexión con los demás, pero sin esa confianza del primer chakra en la
" tribu", ni el énfasis del chakra del sacro en las sociedades. Se trata del
poder de ser un individuo, de ser exclusivo, al tiempo que celebramos nuestra
conexión continua con toda la humanidad.
El
tercer chakra está asociado: Sistema digestivo y los músculos.
Tiene
su conexión glandular en el páncreas. ( El páncreas se encuentra detrás del
estómago y secreta una variedad de sustancias esenciales para la digestión
eficaz de los alimentos. Además, produce insulina, que ayuda a controlar el
nivel de azúcar en la sangre. Una de las disfunciones físicas de este chakra es
la diabetes, una enfermedad causada por el exceso de azúcar en la corriente
sanguínea. Hay otra vinculación entre el plexo solar y la adrenalina, que es la
razón de que experimentemos miedo. Las partes corporales asociadas al plexo
solar incluyen el sistema digestivo, por lo que otra disfunción de este chakra
son las úlceras estomacales).
Otras disfunciones comunes son: Fatiga crónica, alergias y problemas
digestivos en general.
Es
el asiento del poder y el almacén para la energía de la vida. Esta energía pura
se sitúa en el punto del ombligo donde se juntan los 72.000 nadis que conectan
nuestras fuerzas físicas con aquellas más sutiles y cósmicas.
Intuitivamente cada uno de nosotros sabemos que es una fuente de
energía. En nuestra fase prenatal éramos alimentados a través del punto del
ombligo. Era nuestro cordón umbilical con la vida y el mayor centro de energía
y limpieza. Como adultos todavía tenemos esa conexión, pero es etérea.
Si
este centro está desalineado el cuerpo manifiesta muchos síntomas y es
susceptible de enfermar. Si este centro es fuerte, problemas como debilidad de
carácter, falta de fuerza o envejecimiento prematuro, no aparecerán más. Esto
es bien conocido por los que practican artes marciales. Sin un punto del
ombligo fuerte serás fácilmente derrotado al capricho de un buen oponente. Es
desde el centro del ombligo desde que el "chi" o "prana" es sacado y
transformado en un buen golpe. Si el centro del ombligo es fuerte, los golpes
de tu oponente no pueden dañarte. Cuando eres mayor, la falta de alineación del
ombligo puede manifestarse en fallos en el cerebro y otros órganos e incluso
materializarse en un cáncer.
Las
implicaciones fisiológicas del chakra del ombligo son menos conocidas. Una
persona que tiene un centro del ombligo desarrollado, que está bloqueado por
transformar energía al chakra del corazón, mostrará una gran codicia. Esta
codicia será excesiva y manifestada en todos los aspectos de su personalidad.
El querrá etiquetar todas las cosas a su alrededor como que le pertenecen.
Mantendrá relaciones sexuales no por placer o deseo hacia su pareja, sino para
asegurarse de que ninguna otra persona hace uso de su posesión. El será
codicioso por el simple hecho de serlo.
Usará la compasión y valores humanos sólo si le pueden servir para un posterior
reconocimiento que le proporcione más aceptación social y recompensas materiales.
El
chakra del ombligo es uno de los tres del " triángulo inferior" de los chakras,
el recto ( Muladhara), los órganos sexuales ( Svadhistana) y el ombligo ( Nabhi
chakra). Todos los desequilibrios de la mente, así como las alteraciones de
conducta humana reflejan algún desequilibrio en ese triángulo de centros de
energía. El chakra del ombligo es extremadamente importante para transformar
esos desequilibrios.
A
medida que el chakra del ombligo desarrolla el equilibrio con el resto de los
chakras, los rasgos de personalidad asociados con él cambian. La codicia creada
por él mismo se transforma en una gran capacidad para la organización y los
negocios. La necesidad de acumular posesiones se transforma en una capacidad de
generarlas para los demás. El poder de proyección personal se vuelve enorme.
Mucha gente está bloqueada en este chakra. Mucha psicología y terapia se vuelve
inútil si la energía del ombligo no está transformando ciertos estados de
personalidad y carácter. Si no es así, entonces ningún método psicológico puede
llegar a encontrar una solución. Si esta energía no es transformada, todas las
palabras y sugestiones de un consejero son entendidas en un contexto de poder y
ganancia. Ningún esfuerzo logrará penetrar la conciencia y la realidad de esa
persona. Sin un flujo en la energía del ombligo, con la capacidad de liberar y
generar energía, la persona se aferra a su propia realidad y no se abrirá a
ninguna visión exterior. Si el chakra está desarrollado y equilibrado, puede
penetrar en cualquier visión exterior o en la realidad de cualquier persona.
Un
chakra del ombligo fuerte te da el poder de mantener el curso de una acción. A
menudo conocemos personas que no pueden mantener una dieta, que no puede
concentrarse en algo durante mucho tiempo o que le encantaría hacer cosas que
nunca hace. El poder de ser perseverante se ha perdido. Si un esfuerzo se
mantiene se convierte en un hábito y como hábito se mantiene a sí mismo. La
energía del ombligo es necesario para empezar fácilmente cosas que después se
mantendrán a sí mismas.
Cuando la energía fluye libremente a través de este centro, la persona
tiene el don de la concentración, es temeraria, tendrá una voluntad fuerte y
éxito en la vida. Nos permite desarrollar la mente de guerrero y dominar el
miedo. Cuando la energía está bloqueada,
esa persona tiende a explotar a los demás o es explotado fácilmente. También
hay una tendencia a ahogarse en las emociones, en la intensidad, en la pasión o
en el poder, necesita que le confirmen constantemente, le preocupa lo que los
demás piensan, tiene adicción al trabajo y manifiesta un excesivo control.
Los
tres primeros Centros o Triángulo inferior se relacionan con nuestros patrones
mentales, nos dan una base para la experiencia de los superior y nos permiten
convertirnos en guerreros espirituales. Los centros superiores se relacionan
con el Espíritu y un potencial más elevado. Idealmente los centros inferiores
aportan una base o estructura para la expresión de los superiores.
Cualquier ejercicio yóguico que bombee el ombligo aumentará la energía
de este centro. De todas, la postura del estiramiento es quizás la mejor por su
capacidad para equilibrar las terminaciones nerviosas principales situadas
allí. Conocemos el efecto de calor y de calma corporal que surge después de
hacer tres minutos de este ejercicio. Además el Arco, el Camello, la práctica
de Mulabhanda y de Uddiyana Bhanda son muy efectivas. El mantra Har es
especialmente aplicable al tercer chakra.
Para
mantener el efecto de las meditaciones, integrándolas a tu personalidad y
acelerando su asimilación, la energía del chakra del ombligo debe ser fuerte y
fluida. Sin la energía del ombligo, puedes meditar durante años sin obtener el
efecto que obtienes al meditar 3 días con una energía del ombligo poderosa.
Esta es una de las razones básicas por la que las kriyas del ombligo son enseñadas siempre al principio en las formas
avanzadas de yoga. Después de esto el progreso es rápido y la consolidación de
los efectos en la personalidad están garantizados.
El cuarto chakra sirve de mediación entre el
mundo del espíritu y el mundo de la materia. Mediante este chakra nos
relacionamos compasiva e incondicionalmente con los demás gracias al amor. Sin
embargo, este amor no depende de los demás. No es el amor a la tribu del primer
chakra, ni el amor sexual del segundo chakra, sino que es un estado del ser,
resistente y constante, con independencia de los elementos externos: es tan
etéreo como el aire. Es el chackra que se abre cuando una mujer da a luz.
El
símbolo de este chakra son doce pétalos de loto que rodean una estrella de seis
puntas (dos triángulos). El triángulo con la punta hacia abajo representa el
espíritu que desciende al cuerpo (la materia), mientras que el que apunta hacia
arriba es la materia que se eleva para encontrarse con el espíritu.
El
término sánscrito Anahata significa
"sonido hecho sin que dos cosas
choquen", o " sin roce", lo que describe la coexistencia del cuerpo y el
espíritu. El arquetipo animal asociado, el antílope, sugiere a alguien
enamorado: amplios ojos marrones, deambulando inquieto y dando saltos de
alegría.
Este chakra se interesa por el perdón y la compasión: el amor
incondicional a través del cual aceptamos que los demás lo hacen lo mejor posible.
Se relaciona con el amor, la expansión y la infatigable naturaleza del espíritu
humano. Su frecuencia corresponde al color verde y su cualidad es el elemento
aire. Por su naturaleza abstracta, este chakra resulta un verdadero reto.
Estamos saliendo de las esferas de lo sólido y lo tangible, representadas por
la tierra, el agua y el fuego, para entrar en la intangibilidad del aire.
Se le llama el Centro del Corazón. Se
encuentra en el área del esternón. La vida como ha dicho Yogui Bhajan es el equilibrio
entre la pasión y la compasión, que son las dos caras del Yo. Ten pasión por el
Yo, pasión por la vida y sirve a los demás, entonces conocerás la felicidad de
la vida.
Tiene su conexión glandular en el timo. (
Situado justo debajo del corazón, el timo produce hormonas que estimulan el
crecimiento general, sobre todo en las primeras fases de la vida. Causa también
un efecto purificador del cuerpo al estimular la producción de los linfocitos,
que forman parte del sistema defensivo de glóbulos blancos de la sangre, pues
atacan a los organismos invasores y
proporcionan inmunidad. Los científicos reconocen ahora que las enfermedades
autoinmunológicas, en las que el sistema inmunológico ataca a sus propias proteínas
confundiéndolas con una sustancia extraña, tienen una relación emocional y no
se deben simplemente a causas físicas o ambientales).
Las disfunciones físicas más comunes son:
Cáncer, enfermedades cardíacas, hipertensión y respiración superficial.
El cuarto chakra está asociado: Corazón,
pecho, pulmones y circulación.
Cuando este Centro está abierto, empieza a tener el sentido de tu
identidad Infinita. Tienes la capacidad de entregarte sin condiciones y de amar
incondicionalmente. Es el primer centro de la conciencia superior. Amar es
vencer nuestros demonios interiores, nuestros miedos, inseguridades y falta de
entrega. Amar aquí es aún más elevado y potente que aquel amor que buscamos en
el segundo chakra. Su orientación es "Yo quiero amar y ahora me siento
capacitado para dar todo de mí". Si la energía fluye tu aura será
resplandeciente, tu sistema inmunológico perfecto.
Un
Centro del Corazón desequilibrado a menudo hace que la persona no sea capaz de
decir que no, en otras palabras, se extiende demasiado a sí mismo o se sienten
abrumados por sus sentimientos. También pueden presentar dureza de corazón,
falta de compasión y conducta maniática. Se siente indigno de recibir amor,
miedo al rechazo, dependencia, miedo al compromiso y a la soledad.
Estamos bendecidos al tener la técnica de Kundalini Yoga para sacar lo
mejor de este centro. La Postura del Gato/Vaca trabaja eficazmente nuestro
centro del corazón; como la de Yoga Mudra o empleando el mudra del oso. También
lo hace cualquier ejercicio que mueva los brazos, las rotaciones de tronco y
siempre perfeccionando Udhiyana Bhanda.
"HUMI HUM BRAHM HUM" es un mantra del
cuarto chakra. Significa que pertenecemos al creador y él nos pertenece, nos
expande más allá de la orientación del YO, dándonos una experiencia de nuestra
conexión infinita. Además el mantra "ANG SANG WAHE GURU" es poderoso para este
chakra, porque sólo cantándolo vibra el área del pecho y la garganta. Significa
que Wahe Guru está en cada una de nuestras células, es como decir que el prana
contenido en el cosmos y en la tierra, vibra dentro de mí y me nutre.
Un
chakra se construye sobre la realización del anterior y de los que le han
precedido. Sería lo más normal pensar que para desarrollar el quinto chakra,
que representa la entrada en las formas más sutiles, debemos preparar el suelo
representado en nuestro cuerpo, mente y espíritu.
El
chakra de la garganta es el primero de los centros superiores y está asociado
con la comunicación, la autoexpresión y la creatividad por medio del sonido. Su
nombre sánscrito, Vishuddha - que
quiere decir " purificación"-, ofrece una indicación de cuál es este tipo de
comunicación: no la charla cotidiana, sino el lenguaje y los pensamientos que
tienen un propósito. Trata de la expresión personal combinada con la
responsabilidad. Desarrollar el chakra de la garganta significa elegir las
palabras que son valiosas para la comunicación. Otra implicación de Vishuddha es que sólo con el trabajo
cumplido a través de los cuatro chakras inferiores se puede llegar a la
purificación necesaria para abrir el chakra de la garganta, que resuena con el
color azul en sus tonos menos intensos.
El
símbolo de Vishuddha es un loto de
dieciséis pétalos que contienen las vocales del sánscrito, de las que se considera
que representan al espíritu. Dentro del loto hay un triángulo que significa el
discurso, una Luna llena y Airavata, el elefante de múltiples colmillos. Además
del sonido, este chakra está conectado con la audición. Es triste que no se
acostumbre a escuchar activamente, pues necesitamos desarrollar el oído externo
antes de poder disponer del interno y sutil. Los que operan desde los chakras
superiores encuentran a menudo que el mensaje auténtico que hay tras sus
palabras no es "escuchado". Cuando el chakra de la garganta está en
funcionamiento, el pensamiento y el discurso se reducen y se considera más la
comunicación.
El
quinto chakra tiene su conexión glandular en las glándulas tiroides y
paratiroides. (La glándula tiroides recibe sus órdenes de la glándula
pituitaria y controla el crecimiento y el sustento de nuestro organismo.
Situada a ambos lados de la laringe y la tráquea, en el cuello, produce la
hormona tiroxina que regula la absorción de los nutrientes en las células; es
decir, la eficacia con la que el cuerpo convierte el alimento en energía. Y con
el yodo que se almacena en su interior, forma la composición de otros minerales
necesarios para el mantenimiento de nuestro sistema nervioso y cerebro. La
glándula tiroides es el gran generador de la energía en el cuerpo y provee la
conexión o la comunicación entre las células de nuestro sistema nervioso.
Detrás de las glándulas tiroides se encuentran las paratiroides, que controlan
el nivel del calcio y el fósforo en la corriente sanguínea. Además del
crecimiento físico, se cree que estas glándulas afectan también al desarrollo
mental. El chakra de la garganta, vinculado con todas las formas de
comunicación, se corresponde con la necesidad de equilibrio entre el enfoque
racional del cerebro y la expresión emocional del corazón).
Su cualidad es el elemento éter. A través del centro de la garganta
damos fuerza a las ideas, es el asiento de la creatividad.
Las disfunciones más comunes son: Dolor de
garganta, asma, dolor de cuello, problemas de oídos y desórdenes de tiroides.
El quinto chakra está asociado: Garganta,
oídos, nariz, muelas, boca y cuello.
Cuando la energía fluye a través de este centro, podemos hablar
elocuentemente, mandar, traducir nuestros conceptos en realidad, hablar con
verdad y vivir la verdad. Nos es fácil meditar, somos artísticamente inspirados
y nos encontramos satisfechos. Cuando el centro de la garganta está bloqueado,
nos sentimos reprimidos en nuestra creatividad y tenemos dificultades para ser
directos y sinceros en nuestro trato con otros, hablamos en exceso, somos
perfeccionistas, no tenemos confianza, mantenemos opiniones incoherentes...
Jalandhara Bhanda es la técnica yóguica que más afecta al quinto chakra.
Las posturas de la vela, el arado, cobra, camello y giros de cuello, todos
tendrán el efecto de abrir este centro y segregar la glándula tiroides. Si
cantamos mantras, a través del sonido alineamos nuestra voz que es el sonido de
conexión con los planos etéricos. El Bij Mantra de este chakra es HAM, lo que
significa que el mantra es igual que el de cuarto chakra: HAMI HAM, BRAHM HAM,
nos libera de los confines del tiempo y del espacio y nos apoya en nuestros esfuerzos
hacia la realización de nuestro sistema nervioso.
El
sexto chakra recibe su nombre en sánscrito de Ajna, que significa "percibir", "conocer" y también "controlar".
Nuestros ojos físicos son las herramientas con las que percibimos las cosas
tangibles, mientras que el sexto chakra, también llamado el Tercer Ojo, en un
punto ligeramente superior al entrecejo, nos ofrece la capacidad de intuir las
cosas para las que no tenemos una evidencia concreta. En términos cotidianos,
hablamos de una "corazonada" cuando
"sabemos" cosas que no podemos racionalizar. A menudo decidimos permanecer
ciegos al potencial que ilumina nuestro Tercer Ojo. En su conexión con las
funciones superiores de la conciencia, el chakra del Tercer Ojo es una
herramienta psíquica que nos recuerda que todo lo que vemos, oímos, olemos,
tocamos o saboreamos empezó como una visión interior. El símbolo de este chakra
es el loto de dos pétalos, como las alas a los lados de un círculo, dentro del
cual hay un triángulo con la punta hacia abajo. Los pétalos son como nuestros
dos ojos físicos, a cada lado del tercer ojo; como los dos lados del cerebro
trabajando en armonía; o como las dos parcelas de la realidad: lo manifestado y
lo no manifestado. La naturaleza no física de este chakra está representada por
la luz. En el sentido físico, la luz da en los ojos y se transforma en
imágenes. En la otra esfera, la intuición es como la luz que entra en el
cerebro y puede ser acompañada por una imagen interior. Éstos son los momentos
en que creemos " haberlo encontrado".
Es en él donde los yoguis concentran conscientemente el "prana" en el momento de abandonar el
Cuerpo Físico.
El sexto chakra tiene su
conexión glandular en la glándula pituitaria. ( La glándula pituitaria está
situada dentro de una estructura que se encuentra en la base del cráneo, cerca
del entrecejo. Llamada en otro tiempo la " glándula maestra" del sistema
endocrino, se ha descubierto después que está controlada por sustancias
hormonales liberadas por el hipotálamo, que es una parte del cerebro. Esta
glándula vital influye en el crecimiento, el metabolismo y la química corporal
general. También está asociada a la hormona que produce las contracciones
durante el parto y libera la leche de
los pechos en la lactancia. Resulta interesante observar esta conexión de la
glándula pituitaria y del chakra del Tercer Ojo con el nacimiento y la
maternidad, en una época en la que muchas mujeres sienten que su intuición,
particularmente con respecto a sus hijos, alcanza en esa fase su punto
culminante).
Su frecuencia se relaciona con el
color índigo y su cualidad es inclasificable. A través de este centro dominamos
nuestra mente y rasgamos el velo de la ilusión. Aquí nuestro estado de alerta
es así mismo el centro focal.
Las disfunciones físicas más
comunes son: Dolor de cabeza, perturbaciones neurológicas, glaucoma, mala
visión.
El sexto chakra está asociado
a: Ojos, la base del cráneo.
Cuando está equilibrado tenemos la mente meditativa, la habilidad de
conocer lo Desconocido, ver lo invisible y ser capaces de comprender nuestro
destino. Somos muy intuitivos, carismáticos, sin apego a las cosas materiales.
Cuando la energía está bloqueada o demasiado abierta, somos muy lógicos,
autoritarios, tememos al éxito, tendemos a la esquizofrenia, ponemos las miras
muy bajas...
Actuamos
sobre el centro del Tercer Ojo, solamente concentrándonos en el entrecejo.
Algunas posturas efectivas para este centro son aquellas que llevan la frente
al suelo, como la de Yoga Mudra, la Postura del Bebé y el Gurupranam. Utilizar una
técnica de respiración como la de Sitali Pranayama, donde inspiramos con un
silbido por la boca y exhalamos por la nariz, es muy eficaz ya que nos
concentramos en la frente y oímos el sonido del silbido desde este lugar. Gyan
Mudra, al juntar el pulgar con el dedo índice de cada mano, prepara nuestra
mente para entrar en niveles de conciencia más sutiles durante la meditación.
Su nombre Gyan significa el conocimiento o la sabiduría, y metafísicamente se
relaciona con el planeta Júpiter. Cuando creamos un mudra, unimos las energías
sutiles, que representan cada dedo de la mano, y por lo tanto, nos beneficiamos
de su aportación. El dedo índice corresponde al planeta Júpiter, por eso, en el
chakra donde reina el planeta Júpiter, el uso de este mudra es muy efectivo.
La
meditación es el gran sustentador de éste y del séptimo chakra. Nos abre al
mundo interior, calma nuestros miedos y aumenta nuestra intuición. Cantando el
mantra ONG abrimos directamente el Tercer Ojo, ya que el sonido hace vibrar los
huesos del oído interno, de los senos y de los temporales del cráneo,
estimulando con sus ondas la glándula pituitaria, situada un poco detrás de
nuestros ojos, en la cavidad central del cráneo. Este hecho representa la
enorme efectividad que poseen los mantras de Kundalini Yoga para despertar
estos centros superiores dentro de nosotros.
Recibe su nombre del
sánscrito Sahasrara, que significa "
multiplicado por mil".
Está en lo alto de la cabeza, se le llama el Loto de Mil Pétalos o el
Asiento del Alma. Su símbolo es un halo de mil pétalos blancos, sinónimo del
infinito, cada uno de ellos sintonizando con los más elevados estados de
conciencia. El desarrollo de los otros chakras fue como caminar sobre piedras
empinadas que nos conducían a este objetivo último: la iluminación, la
autorrealización, el logro y el ser divino. Cuando despertamos el chakra de la
corona, estamos abiertos a las posibilidades de la infinitud del espacio y del
tiempo, y contamos con la compresión y la sabiduría divinas que nos permitirán
cosechar los beneficios. Es el foco de atención del verdadero yogui.
Los yoguis lo llaman Brahmarandra o "agujero de Brahma". En el momento de la
muerte cuando el yogui avanzado se separa del cuerpo físico, se abre y, en un
instante, el prana escapa a su través.
El
séptimo chakra tiene su conexión glandular
en la glándula pineal. ( La glándula pineal es un corpúsculo del tamaño
de un guisante que está en el interior del cerebro y que, en otro tiempo, se
pensaba que no tenía ningún propósito útil. El anatomista griego Herófilo
reconoció la glándula Pineal como responsable del comportamiento superior. Para
los yoguis es la puerta de la percepción, que segrega serotina, un agente que
abre la mente a otras realidades o la experiencia mística. En el siglo XVII
René Descartes pensaba que era la sede del alma, y recientes investigaciones
científicas han vinculado esta glándula con la producción de la melatonina, y
creen que regula nuestro " reloj corporal" interno. La melatonina es también
objeto de un gran interés científico por sus posibles propiedades contra el
envejecimiento, y se cree que afecta a la pituitaria, la tiroides, las
suprarrenales y las gónadas. Lo mismo que el chakra de la corona dentro del
sistema de chakras, la glándula pineal es el centro de control del
funcionamiento eficaz de nuestro ser físico, emocional y mental).
Su
frecuencia se corresponde con el color violeta.
Las
disfunciones físicas más comunes del séptimo chakra son: Alzheimer, agotamiento
crónico, epilepsia, gran sensibilidad a la contaminación...
El séptimo chakra está
asociado: Área superior del cráneo, corteza cerebral, piel.
Cuando está equilibrado, nos sentimos parte de la inmensidad de todo lo
que es. La experiencia aquí es de un éxtasis más allá de las palabras. Cuando
la energía está bloqueada o demasiado abierta, tenemos una expresión sexual
confusa, psicótica o maníaco depresiva. Nos sentimos constantemente agotados,
no podemos tomar decisiones, caemos en la depresión y la confusión...
No hay mejor actividad para el
desarrollo del séptimo chakra que la meditación. Es el acto a través del cual
la conciencia es experimentada, y es esencial al espíritu como comer y
descansar son para el cuerpo. Algunas posturas son: la vela, Sat Kriya,
Mahabhanda, concentración en la punta de la nariz...
Sobre la cabeza, es el Aura propia y
representa el equilibrio de todos los centros en función; nuestra habilidad
para integrar nuestro ser consciente en nuestra presencia y proyección. Cubre
el cuerpo de la misma forma que el campo magnético cubre el planeta para
protegerlo. Nos sirve de escudo
protector, ya que repele todas las energías negativas que puedan llegarnos por
diferentes motivos o factores ( psíquicos, materiales, etc...).
El aura tiene diferentes colores, los
cuales pueden variar según sea el estado de salud, emotivo, psíquico o
espiritual.
Su polaridad cambia cada dos horas y media
durante el día; después forma un campo diferente durante la noche, el cual es
sensible a perturbaciones externas.
Los antiguos sanadores creían
que en el aura estaba la clave de los estados espiritual, emocional, mental y
físico de una persona. Hoy los
científicos que trabajan en el campo de la medicina de la energía respaldan
esto, afirmando que este campo de energía vibratoria, situado en capas
alrededor del cuerpo físico como un conjunto de muñecas rusas, se asemeja a la
cinta magnética de una grabadora que almacena información codificada sobre
nuestra salud pasada, presente y futura.
Una corriente de energía fluida y constante
a través del sistema de chakras asegura un aura saludable, lo que a su vez
indica que el cuerpo está libre de enfermedades.
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